Cítricos
Sonora posee una combinación climática y geográfica única en el mundo: inviernos frescos y veranos de calor intenso que actúan como un edulcorante natural, forzando a los cítricos a desarrollar niveles excepcionales de azúcar (grados Brix) y una acidez perfectamente balanceada. A esta ventaja se suma el mayor activo de la región: su estricto aislamiento fitosanitario. Al estar protegida de forma natural y bajo rigurosos controles sanitarios, Sonora es una zona libre de las principales plagas que afectan a la citricultura global, lo que nos permite cultivar frutas más sanas, limpias y con una vida de anaquel superior, listas para cruzar de forma directa y ágil a los mercados más exigentes de Norteamérica.